Fenómenos naturales

A medida que aumenta el poder del hombre sobre la naturaleza y aparecen nuevas necesidades como consecuencia de la vida en sociedad, el medio ambiente que nos rodea se deteriora cada vez más. Mientras que los demás seres vivos se adaptan al medio ambiente para sobrevivir, el hombre adapta y modifica ese mismo medio según sus necesidades.

Esta modificación se denomina como contaminación ambiental que corresponde a uno de los problemas más complejos que afectan al medio ambiente físico, biológico y social. La contaminación es la impregnación del aire, el agua o el suelo con productos que afectan a la salud del hombre, la calidad de vida o el funcionamiento natural de los ecosistemas.

La contaminación del medio ambiente constituye uno de los problemas más críticos en el mundo y es por ello que ha surgido la necesidad de la toma de conciencia la búsqueda de alternativas para su solución.

Para lograr un desarrollo sostenible de vida los seres humanos tenemos que modificar nuestro estilo de vida. Para esto debemos hacer un auto evaluación y examinar la forma en que vivimos. Al hacerlo vamos a tener que enfrentar verdades desagradables sobre nosotros mismos.

El desarrollo sostenible requiere que entablemos relaciones muy diferentes con el resto de nuestro planeta. Esto no es obligación que compete a los gobiernos; tenemos que empezar a aunar esfuerzos individuales para hacer aportaciones útiles a la resolución de problemas grandes.

En este trabajo se tratara lo relacionado con la investigación de los Fenómenos Naturales, su origen y las posibles soluciones, con fin de crear inquietudes que favorezcan la toma de conciencia de este problema y se encuentra estructurado de la siguiente manera: Capítulo I (Contaminación Ambiental): definición, clasificación de la contaminación ambiental, desarrollo sostenido; Capítulo II (Efectos ecológicos de la acción humana sobre el ambiente): efecto invernadero, capa de ozono y el agua; y finalmente las Conclusiones

Se denomina contaminación a la modificación del medio ambiente físico, biológico y social que nos rodea. La contaminación es uno de los problemas ambientales más relevantes que afectan a nuestro mundo y surge cuando se produce un desequilibrio, como resultado de la adición de cualquier sustancia al medio ambiente, en cantidad tal, que cause efectos adversos en el hombre, en los animales, vegetales o materiales expuestos a dosis que sobrepasen los niveles aceptables en la naturaleza.

La contaminación puede surgir a partir de ciertas manifestaciones de la naturaleza (fuentes naturales) o bien debido a los diferentes procesos productivos del hombre (fuentes antropogénicas) que conforman las actividades de la vida diaria.

Las fuentes que generan contaminación de origen antropogénico más importantes son:

  • Industriales (frigoríficos, mataderos y curtiembres, actividad minera y petrolera
  • Comerciales (envolturas y empaques),
  • Agrícolas (agroquímicos),
  • Domiciliarias (envases, pañales, restos de jardinería)
  • Fuentes móviles (gases de combustión de vehículos).
  • Como fuente de emisión se entiende al origen físico o geográfico donde se produce una liberación contaminante al ambiente, ya sea al aire, agua o suelo.

Hasta la Revolución Industrial, la pureza del aire sólo era alterada por causas naturales, como las erupciones volcánicas. En la actualidad, la actividad del hombre es para la atmósfera como un enorme volcán que no cesa de introducir nuevas sustancias en el aire.

Pero existe una gran diferencia entre los gases de las erupciones, chimeneas y tubos de escape de los automóviles. Estos últimos contienen elementos, en muchos casos extraños, que reaccionan entre sí y con los componentes naturales de la atmósfera, provocando en ésta grandes alteraciones que afectan seriamente la salud humana, la estabilidad del clima y el desarrollo de los ecosistemas.

La contaminación atmosférica provocada principalmente por las combustiones domésticas e industriales y los vehículos automotores, ha afectado gravemente el aire que respiramos. Las principales sustancias contaminantes son: dióxido de azufre, dióxido de carbono, monóxido de carbono, oxido de nitrógeno, hidrocarburos gaseosos, oxido de plomo, fluoruros, polvo atmosférico producto de la trituración de materiales y pulverización de productos.

El agua esta compuesta por dos elementos: dos 2 átomos de hidrogeno y uno (1) de oxigeno.

El agua constituye el 70% de nuestro planeta y se encuentra dispersa en los océanos, ríos, lagos, etc. y en forma sólida, en los casquetes polares. Del total de agua en el mundo, sólo podemos utilizar 10% para uso humano. Las principales fuentes de agua utilizable se localizan en los ríos y lagunas, así como en el subsuelo.

Sin embargo, el agua es otro de los recursos renovables en peligro como consecuencia de la actividad humana. En muchos casos, en las zonas altamente industrializadas el agua pura que procede de la lluvia recibe, antes de llegar al suelo, su primera carga contaminante que la convierte en lluvia ácida.

Una vez en el suelo, el agua discurre por la superficie o se infiltra hacia las capas subterráneas. Es el agua de escorrentía, que en los campos y en las granjas se carga de pesticidas y del exceso de fertilizantes y en las ciudades arrastra productos como aceites de auto, metales pesados, nafta y detergentes.

El caso de los herbicidas y plaguicidas merece especial atención pues si bien es cierto que han contribuido eficazmente en la lucha contra plagas y enfermedades como la roya de maíz, los carbones en el trigo y el paludismo en el hombre, el uso indiscriminado que se ha hecho de ellos, ha ocasionado equilibrios ecológicos graves, como la eliminación de especies de insectos indeseables para el hombre, pero que era fuente de alimento para otros animales, presentándose entre ellos la competencia por el alimento cada vez más escaso.

El agua que se utiliza para el riego en la agricultura arrastra los elementos tóxicos, pasan a los Ríos y mares ocasionando enfermedades y muerte en: aves, peces y en los seres humanos que eventualmente los llegan a consumir.

Quizás porque ocupa las dos terceras partes del planeta, o porque a nuestros ojos aparece siempre como una inmensa llanura de agua que se pierde en el horizonte, los seres humanos seguimos empeñados en creer que el océano es ilimitado y que soportará sin alterarse todo lo que arrojemos en él. Nada más lejos de la realidad.

Con su actitud inconsciente, el hombre está amenazando seriamente la función más importante que realizan los océanos: la regulación del clima de la Tierra.

El mayor peligro que se cierne, entonces, sobre los océanos es la muerte del fitoplancton, que constituye el motor de un mecanismo denominado bomba biológica encargado de regular en la atmósfera la presencia de oxígeno y dióxido de carbono y de incorporar a este último en las cadenas tróficas.

Se define como suelo

El suelo está constituido por una gran variedad de compuestos, de los cuales los más importantes son los nutrientes. Pero, además de ofrecernos su riqueza a través de la explotación agrícola-ganadera también es otro de los componentes ambientales que sufre la contaminación, que está dada principalmente por la acumulación de residuos y desechos domiciliarios e industriales, de insecticidas y plaguicidas y por la destrucción de las bacterias benéficas debido a la acción de las sustancias químicas no degradables.

Según estimaciones del Worldwatch Institute, el material de la corteza terrestre que la minería mundial remueve en un año equivale al doble de los sedimentos que arrastran todos los ríos del mundo.

A los trabajos de extracción de los minerales metálicos y a su posterior fundición y purificación, hay que añadir los diversos procesos de fabricación en sus múltiples aplicaciones. El resultado es que cada año el hombre vierte en el medio ambiente cantidades de elementos metálicos abrumadoramente mayores que los aportes originales que de estos mismos elementos hace la naturaleza.

Los incendios forestales que se presentan anualmente en la época de verano, acaban con el suelo, la vegetación y los animales que allí viven. La tala de bosques para la industria maderera produce cambios no sólo en el paisaje, sino también en el clima y en los ecosistemas.

Los campesinos generalmente desforestan por medio del fuego para obtener campos de cultivo, esto trae consigo el empobrecimiento de los suelos. Lo mismo ocurre con la práctica de cultivos en terrenos muy inclinados que conducen a la erosión de los suelos.

La destrucción de las zonas boscosas para la explotación agrícola de un terreno por unos pocos años y que luego es abandonado, es una práctica muy común entre nuestros campesinos y se conoce como “conuco”. Al ser repetida esta práctica una y otra vez deja como resultado el empobrecimiento de los suelos.

Más tarde las lluvias arrastraran el material del suelo y lo depositan en las zonas bajas, rellenando el cauce de los ríos y provocando inundaciones.

La sociedad tecnológica ha avanzado prácticamente sin tomar en cuenta el peligro en que sitúa a las especies animales y vegetales. En Venezuela, el caimán del Orinoco es un ejemplo de explotación comercial y hoy en día se encuentra casi extinguida su especie.

La contaminación industrial de ríos y lagos ha provocado la muerte a enormes cantidades de peces, los cuales sufren paralización de su metabolismo. Los derrames de petróleo, las llamadas mareas negras, provocan la muerte a miles de aves marinas mueren por asfixia y se reduce la actividad fotosintética de las plantas marinas.

Tanta desmesura provoca la incorporación de metales -puros o combinados- a las redes tróficas, afectando tanto a vegetales como a animales. Al ingerir alimentos o respirar aire contaminado, el ser humano corre graves peligros. Los compuestos orgánicos que contienen algunos de estos elementos metálicos atraviesan con gran facilidad las membranas celulares a toda la capa de tierra que se encuentra suelta, diferenciándola de la roca sólida y de la cual dependen plantas, microorganismos y seres vivos.

De este modo el organismo los absorbe a través de las paredes de las vías respiratorias y digestivas, e incluso a través de la piel. Una vez en el cuerpo, los metales se acumulan en diferentes órganos y tejidos, provocando efectos a corto, mediano y largo plazo en la salud del individuo.

Los avances científicos y tecnológicos tal y como se están dando, generan obstáculos para las potencialidades humanas. La gran mayoría de las personas no asociaban la problemática ambiental con el desarrollo de las naciones y el bienestar de su población.

Los países están incorporando la dimensión ambiental a sus planes de desarrollo. Y es que el medio ambiente es una dimensión del desarrollo socioeconómico que tiene que tomarse en cuenta.

Al aprovechar los recursos ambientales, es bien importante tener en cuenta la noción de vida “útil” o “durabilidad“. Con el objeto de fijar criterios científicos se desarrolló el concepto de sustentabilidad ambiental. Para entender mejor este concepto, debemos definir la idea de sustentabilidad de los sistemas naturales.

Esta considera que “un sistema natural es sustentable en la medida en que es capaz de mantener constante en el tiempo, la vitalidad de sus componentes y procesos de funcionamiento” (Gligo,1988). Cuando hay déficit ecológico se pierde la sustentabilidad ambiental. Obviamente, esto sucede cuando las exigencias de consumo de la sociedad provocan pérdidas que exceden la capacidad de carga que tiene un ecosistema.

La población crece de manera ilimitada, por tanto la demanda de recursos ambientales aumenta también. Hay que tomar medidas que recuperen la sustentabilidad de los recursos naturales, de otra manera el desequilibrio terminará haciendo que el sistema colapse.

Los esfuerzos por mitigar el hambre y la pobreza a nivel mundial han hecho que se evalúen nuevas perspectivas. Por esto tiende a generalizarse la búsqueda de un desarrollo diferente que, junto con fortalecer el crecimiento económico, promueva una mayor equidad entre los hombres en el marco de un medio ambiente sustentable.

Este nuevo pensamiento que va penetrando progresivamente en las diferentes naciones se denomina desarrollo sostenible o, desarrollo duradero. El cual persigue satisfacer las necesidades de bienestar de la población, sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades y aspiraciones (Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo-CMMAD-1987).

Korten, David, (1995) expresa lo siguiente: el desarrollo sostenible trata de crear economías sostenibles que satisfagan de forma igualitaria las necesidades humanas sin la extracción de las fuentes de recursos o la creación de desechos superior a la capacidad regenerativa ambiental; instituciones humanas sostenibles que aseguren tanto la seguridad como la oportunidad de crecimiento social, intelectual y espiritual.

Según Castro, Fidel, (1992) si se quiere salvar a la humanidad de la autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra.

No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.

El pensamiento de desarrollo sostenible promueve reformas estructurales que apuntan hacia la durabilidad del desarrollo. Es por esto, que habría que garantizar, en su capacidad para mantener sus beneficios en el tiempo. Algo que resultaría imposible si existe la degradación ambiental.

Sabemos que sólo una parte de las materias primas y la energía resultante de los procesos de producción se convierten en productos útiles. Esto establece límites al desarrollo de la humanidad.

El desarrollo sostenible exige reducir al mínimo los efectos adversos sobre la calidad del aire, el agua y la tierra, con el fin de perpetuar la oferta ambiental de los ecosistemas.