Fernando Benítez

Nació el 16 de enero de 1910, en la Ciudad de México, y Falleció el 21 de febrero del 2000.

El periodista, narrador, antropólogo, historiador, diplomático y catedrático es también considerado el máximo representante del ensayo-reportaje. Se inició en el periodismo en 1934, como colaborador de ‘Revista de Revistas’.

Fue fundador de los suplementos: México en la Cultura, en el diario Novedades, y La Cultura en México, en la revista Siempre!.

Fue profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, desde donde impulsó varias generaciones de escritores: “Mi mérito, si tengo alguno, es reconocer el talento. No lo he descubierto, sólo he estimulado a los que lo tienen, lo que es diferente”, dijo.

Benítez dirigió los diarios ‘El Nacional’, ‘Daily News’ y ‘Diario de la tarde’. Hombre de gran inteligencia, con sentido crítico independiente y comprometido con la verdad, fue un gran y divulgador de la cultura mexicana en períodos brillantes del pensar nacional, a través de los suplementos que dirigió: ‘Revista Mexicana de Cultura’, ‘México en la cultura’, ‘Sábado’, ‘Jornada Semanal’ y ‘Libros de La Jornada’.

El acontecer cultural se vio reflejado en estas publicaciones, donde colaboraron los intelectuales más reconocidos, y donde se han formado varias generaciones de escritores.

Además de periodista, espléndido reportero y ensayista polémico fue un gran escritor y extraordinario amigo y maestro.

Como diplomático, sirvió en el extranjero como consejero adscrito a la embajada de México en China (1987-1988) y como embajador de México ante República Dominicana (1991-1994).

Como escritor recibió el Premio Nacional de Letras, Periodismo y Antropología; la Medalla al Mérito Ciudadano; el título de Maestro Emérito de la UNAM y el premio instituido por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara que lleva su nombre.

Entre sus libros destacan: Los indios de México; El Agua Envenenada y El Rey Viejo.

Entre sus más de setenta libros se encuentran los ensayos y crónicas: La ruta de Hernán Cortés (1950), Cristóbal Colón (1951), Los primeros mexicanos. La vida criolla en el siglo XVI (1953), China a la vista (1953), La ruta de la libertad (1960), La batalla de Cuba (1960), Viaje a la Tarahumara (1960), Los hongos alucinantes (1964), Viaje al centro de México (1975), Lázaro Cárdenas y la Revolución Mexicana (1977), Los demonios en el convento (1985), Los indios de México (1967-1981), Sexo y religión en la Nueva España (1985), Crónica del Puerto de Veracruz (1986), El libro de los desastres (1988), La nao de China (1989), 1992: ¿Qué celebramos? ¿Qué lamentamos? (1992), La ciudad de México (1992), El peso de la noche (1996), Morelos (1998), Un indio zapoteco llamado Juárez (1999), Lázaro Cárdenas; las novelas: El rey viejo (1959), El agua envenenada (1961) y Voces muertas, bocas azules (póstuma).

Manifestó que era necesario incorporar al México moderno a las culturas indígenas, siempre respetando sus costumbres y creencias. Como él mismo apuntó: “Mis primeros recuerdos tienen que ver con la Revolución y éstos influyeron el resto de mi vida. Comprendí que no había un México sino muchos Méxicos”.

Decía que nació “pedante, me creía la divina garza: un hombre sabio y elegante”, hasta que los indios “me dieron una lección inolvidable, me enseñaron a no creerme importante, lo cual ha sido decisivo en mi vida. A pesar de mis arranque de orgullo, soy un hombre humilde”.

El legado de Fernando Benítez quedará siempre entre nosotros y sus textos serán siempre entrañable enseñanza.