Costo de financiamiento

Una empresa debe tener una base de capital conveniente; es decir, financiamiento suficiente. En una pequeña empresa, los préstamos generalmente corresponden a una escala entre el 50 y el 100% de la solvencia y liquidez del propietario.

Un estado de posición financiera (balance general) sólido podría mostrar una razón social proporcional para el inicio de 1:2 (o del 50%); es decir, un peso prestado por cada dos pesos de liquidez.

No obstante, cuando una compañía está creciendo, puede contraer deudas considerables que finalmente pueden igualar o sobrepasar la solvencia y liquidez del propietario, en este caso tendrá que generar mayores márgenes brutos de utilidad que otra compañía con menos bienes y equipo, con el fin de cubrir los intereses de los préstamos y, a la vez, mantener la relación de las utilidades netas con el capital empleado.

Podríamos citar el caso del propietario de una compañía, que tuvo tanto éxito en la expansión de su empresa que después de tres años de arduo trabajo, ¡de pronto se dio cuenta de que en realidad sólo estaba trabajando para el banco!

Puede suceder que los bancos impongan un límite de equipo 1:1 para que haya una seguridad razonable de solvencia con el fin de absorber las pérdidas que pudieran presentarse.

Además, los propietarios de las empresas que han introducido menor cantidad de financiamiento en la compañía que los propios prestamistas logran conseguir mayores ganancias cuando tienen éxito, y, en cambio, si la compañía fracasa, pierden poco.

Esto crea un “riesgo moral”, puesto que el propietario de la empresa puede sentir la tentación de asumir riesgos comerciales excesivos que afectarán al banco, así como a los empleados, proveedores y clientes de la compañía.

Los bancos se guían con una regla general en éste sentido que postula que la razón proporcional con el equipo que cuente la compañía no debe de exceder de 1:1; sin embargo puede haber excepciones y aceptar una cantidad más elevada cuando el movimiento y el volumen de negocios es rápido y las existencias se venden con rapidez.

En una empresa que opera con eficiencia y tiene buenas perspectivas, resulta menos crucial la razón proporcional en cuanto al equipo.

El factoraje y las facturas descontadas permiten que se retiren alrededor de hasta un 80% como máximo del total del valor de la factura aprobada de inmediato.

Al calcular la ecuación costo/beneficio del factoraje, tendrán que tomarse en cuenta los ahorros directos del tiempo administrativo, un menor número de cuentas incobrables; ya sea con una mayor disponibilidad de fondos o con una reducción en los costos de financiamiento de deudores.

El volumen de ventas de una compañía debe tener un límite mínimo anual con el fin de que las compañías de factoraje estén dispuestas a trabajar para su empresa.

El descuento de facturas suele ofrecerse únicamente a compañías establecidas, ya que la responsabilidad de cobrar las deudas sigue siendo de la empresa.

A partir de los requisitos anteriores se debe estudiar si el procedimiento resulta conveniente, puesto que éste sistema se utiliza a veces en servicios de exportación e importación con pago, cobro o financiamiento en divisas (monedas extranjeras particularmente en dólares).

Asimismo, en la mayoría de los países, el gobierno ayuda a las exportaciones a través de organismos especializados, que aseguran a las compañías contra riesgos cambiarios y les ayudan proporcionando garantías a los bancos con los que se puede obtener financiamiento, a menudo con tasas de interés razonables (préstamos blandos).

Por lo que cualquier mejora en el flujo de efectivo reducirá la necesidad de obtener financiamiento adicional a corto plazo.

Fuente: Apuntes de Administración de Pymes de la FCA de la UNAM

Publicado en Administración de pymes

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