Formula para medir la productividad

En las empresas que miden su productividad, la fórmula que se utiliza con más frecuencia es:

Productividad = Número de unidades producidas / Insumos empleados

Este modelo se aplica muy bien a una empresa manufacturera o taller que fabrique un conjunto homogéneo de productos. Sin embargo, muchas
empresas manufacturan una gran variedad de productos.

Estas últimas son heterogéneas tanto en valor como en volumen de producción a su complejidad tecnológica que puede presentar grandes diferencias.

En estas empresas, la productividad global se mide basándose en un número definido de “centros de utilidades” que representan en forma adecuada la actividad real de la empresa.

La fórmula se convierte entonces en:

Productividad = Producción a + prod.b + prod. N… / Insumos empleados

Finalmente, otras empresas miden su productividad en función del valor comercial de los productos.

Productividad= Ventas netas de la empresa /Salarios pagados

Todas estas medidas son cuantitativas y no se considera en ellas el aspecto cualitativo de la producción (un producto debería ser bien hecho la primera vez y responder a las necesidades de la clientela).

Todo costo adicional (reinicios, refabricación, reemplazo, reparación después de la venta) debería ser incluido en la medida de la productividad. Un producto también puede tener consecuencias benéficas o negativas en los demás productos de la empresa.

En efecto, cuando un producto satisface al cliente, éste se verá inclinado a comprar otros productos de la misma marca; si el cliente ha quedado insatisfecho con un producto no volverá a comprar otros productos de la misma marca.

El costo relacionado con la imagen de la empresa y la calidad debería estar incluido en la medida de la productividad.

Con el fin de medir el progreso de la productividad, generalmente se emplea el índice de productividad (p) como punto de comparación:

P= 100*(Productividad Observada)/(Estándar de Productividad)

La productividad observada es la productividad medida durante un periodo definido (día, semana, mes, año) en un sistema conocido (taller, empresa, sector económico, departamento, mano de obra, energía, país). El estándar de productividad es la productividad base o anterior que sirve de referencia.

Con lo anterior, vemos que podemos obtener diferentes medidas de productividad al evaluar diferentes sistemas, departamentos, empresas, recursos como materias primas, energía, entre otros.

Pero lo más importante es ir definiendo la tendencia por medio del uso de índices de productividad a través del tiempo en nuestras empresas, realizar las correcciones necesarias con el fin de aumentar la eficiencia y ser más rentables.

Fuente: Apunte de Microeconomía de la FCA, UNAM.

Publicado en Microeconomía

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