Foucault

El primer “problema” con el que se topa Foucault en esta obra, es que es un discurso, que habla sobre el discurso. Esta autoreferencialidad es similar a la que se encontraron los matemáticos al tratar de explicar las matemáticas con matemáticas, y a la que actualmente se enfrentan las ciencias cognoscitivas, al tratar de comprender a la mente humana, sin otra herramienta que la misma mente humana.

Ponemos “problema” entre comillas, ya que, además del uso y abuso que se le ha dado a la palabra, estas situaciones sólo son problemáticas para las lógicas consistentes.

Si uno analiza estas situaciones desde otro punto de vista, como por ejemplo una lógica paraconsistente, el “problema” se torna en “interesantez” (hablando del uso y abuso del lenguaje… (“es para que haya evolución del conocimiento” -Feyerabend)).

Así que analicemos el texto de Foucault con la conciencia, más que el prejuicio, que dicta qué es lo que tiene que hacer consigo mismo.

Bien. Foucault plantea en su discurso, que en toda sociedad la producción del discurso está a la vez controlada, se le ccionada y redistribuida por un cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar los poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad.

Para lograrlo, clasifica los principales sucesos que afectan al orden del discurso. Comienza con los sistemas de exclusión.

En primer lugar: la palabra prohibida. El autor, a riesgo de provocar controversia, no puede hablar crudamente de cualquier tema. Las teorías acerca del por qué de esta prohibición son diversas, y no sabemos con cual quedarnos.

En segundo lugar: la separación de la locura. El loco (¿o genio?) es el que tiene un discurso incomprensible para la mayoría. Si la mayoría (más bien la parte respetable de la sociedad, que dicta las reglas de cómo se tienen que hacer las cosas) no comprende, no le agradan, o no le convienen las ideas de un iconoclasta, hacen que éste sea rechazado por el sistema que controlan (y gustosamente lo envían a la casa de la risa…).

Finalmente: la voluntad de verdad. Un ejemplo claro de esto es la lógica aristotélica. No decimos que es “mala”, sólo que es más limitante que otras lógicas.

Pero la voluntad de una verdad en las que las cosas son verdaderas ó falsas, y no otra cosa ni las dos al mismo tiempo, es intrínseca hasta del lenguaje (no todos) y de la forma de pensar (Él ES güey Y ya. Se amoló.) Estos sistemas de exclusión son provocados externamente por la sociedad (¿y su moral?).

Una cosa que hay que notar, es que en una sociedad, la clase dominante siempre quiere permanecer en el poder, y hay veces que hay otra clase que quiere accesar al poder. Bueno, arrebatarlo.

Y definitivamente una parte esencial para conseguir y mantener y perder el poder, es el discurso. En respecto a la voluntad de verdad, ésta es inoculada a la sociedad (a los no locos) por la clase en el poder. “La verdad depende de nuestras voluntades, y nuestras voluntades cambian con el tiempo”.

En cuanto a los procesos internos que afectan al discurso: principios de clasificación, ordenación y distribución. En primer lugar: el comentario. Lo que se diga de un discurso, definitivamente lo afectará, a través de su interpretación. En segundo lugar: el autor. La sociedad requiere de una referencia de quién es el creador del discurso, para darle credibilidad, predisposición y/o interpretación.

Finalmente: las disciplinas. ¿Podríamos decir que éstas son dadas por la sociedad en la que se distribuye el discurso (medicina, filosofía, biología, etc.)? ¿No es similar a la voluntad de verdad? Es decir, la voluntad de verdad se ve afectada a través de discursos.

A continuación, Foucault pasa a clasificar los principios que afectan al sujeto creador de discursos. Están relacionad os con las disciplinas, ya que las sociedades que escuchan el discurso, finalmente afectan al autor, de forma tal que su discurso, antes de su gestación, pueda ser escuchado y comprendido. Esto es nombrado por Foucault como sociedades de discurso.

Pero antes habla del principio de restricción denominado como ritual, el cual define la cualificación que deben poseer los individuos que hablan (¿Qué cualidades debe cumplir un orador del PRI?, ¿uno del CGH? Y ¿uno del KKK?). El tercer elemento son las doctrinas, similares a las sociedades de discurso, sólo que las primeras divulgan su discurso, mientras que las segundas son cerradas.

Finalmente, Foucault habla de una adecuación social del discurso. Esto es, que a través de la educación, finalmente la sociedad forma (o por lo menos influye) a todo futuro autor.

En todos los principios que afectan al discurso no se encuentran causas en común. Van de la sociedad y la voluntad de poder, al deseo y a la moral; pasando por el prejuicio, y la costumbre. Pero, para accesar a todos esto, y por los cuales éstos regulan al discurso, es por el discurso mismo.

Estructura maravillosa que se modifica a sí misma. Tomando ideas de Sistemas

Complejos, los principios de la evolución natural (la vida se modifica a sí misma) y la evolución del discurso serían similares (los dos se adaptan a su medio, entre otras cosas).

Fuente: Apuntes Análisis del discurso visual de la U de Londres

Publicado en Discurso visual

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