Manuela Beltran

Patriota Colombiana nacida en 1724 en El Socorro, ciudad de la entonces Nueva Granada, hija de una modesta familia criolla dueña de un estanquillo de tabaco y otros efectos de importación.  El 16 de marzo de 1781, ante la imposición de nuevos y más altos impuestos a artículos de consumo popular por el regente visitador Juan Gutiérrez de Piñeres, así como el cobro de un impuesto especial para la flota de Barlovento.

—Que de antiguo estaba vigente pero no se cobraba―, a sus 57 años dona Manuela arengó a la multitud en contra de los abusos españoles al tiempo que destrozaba los edictos pegados en la pared del Ayuntamiento, en los que se daba a conocer el alza impositiva a una población casi totalmente analfabeta.

Al enterarse del contenido de los decretos y al grito de “Viva el rey y muera el mal gobierno!, ¡No queremos pagar la Armada de Barlovento!”, la gente enardecida protagonizó la llamada “rebelión de los comuneros”.

Sin embargo, la rebelión fue sofocada al poco tiempo, se firmó un acuerdo de paz y cuando los comuneros volvieron a sus casas los aprehendieron uno a uno y los liquidaron.

Tal vez por eso de doña Manuela no volvió a saberse nada, en cambio si de su hermana Margarita, que fue madrina de otra heroína, Policarpa Salavarrieta. Como sea, doña Manuela sentó el precedente insurgente de las luchas libertarias que se desataron tres décadas después.