Normas sobre el desempeño

Están contempladas en la serie 2000, con siete normas generales y 25 específicas, las cuales están enfocadas al trabajo y desempeño del mismo.

En este mismo apartado se consideran las de implantación ya que se aplican a determinados trabajos de aseguramiento y de consultoría.

Es responsabilidad del Director de Auditoría la administración efectiva del área, para agregar valor a la organización, el establecimiento de planes basados en riesgos realizada anualmente, considerando los comentarios de la alta dirección y del Consejo, así como también la determinación de prioridades de la propia actividad, congruentes con las metas organizacionales.

La comunicación de los planes y requerimientos de la actividad, limitaciones, los cambios significativos para su adecuada revisión y aprobación son otros de los aspectos en los que recae la responsabilidad del Director de Auditoría quien deberá estar al pendiente de la adecuación, suficiencia y efectividad de los recursos asignados, establecerá políticas y procedimientos, los cuales serán las guías a seguir.

Es necesario que siempre exista una coordinación de actividades con los proveedores internos y externos, para evitar duplicidad de esfuerzos compartiendo información.

El Director ejecutivo de Auditoría está obligado a informar periódicamente al Consejo y a la alta dirección sobre sus actividades, sus propósitos, responsabilidades y planes, incluyendo riesgos, controles, gobierno corporativo, etc.

La Auditoría evalúa y contribuye significativamente en los sistemas de gestión, riesgos y control a través de su identificación, supervisión, evaluación de los cuatro objetivos de control interno.

También es responsabilidad de la Auditoría Interna el mantenimiento de la efectividad, de la mejora continua de estos controles, siempre cerciorándose del alcance de los objetivos y metas y su consistencia con lo planeado, del alcance establecido por la dirección, atendiendo las debilidades de la organización.

Otro aspecto importante son los valores organizacionales, de los cuales se pone gran interés y énfasis en estas normas, señalando que deben ser congruentes con las metas, las operaciones, programas y con los trabajos de consultoría.

Los auditores deben desarrollar, registrar y seguir un plan de acción, su plan de Auditoría. Deben considerar ciertos aspectos como son: los objetivos, controles, recursos, operaciones, etc., con el propósito de tener un nivel aceptable de riesgos. Todo entendimiento con los clientes deberá ser documentado. También se debe considerar la posibilidad de que existan errores, irregularidades e incumplimientos.

Los auditores internos deberán preparar programas previamente aprobados, así como sus ajustes a los mismos.

Los programas de consultoría pueden variar en forma y contenido, dependiendo de la naturaleza del trabajo, que cumplan con los objetivos del trabajo y siempre deberán estar registrados, estableciendo en ellos los procedimientos de identificación, análisis, evaluación y registro de la información, basando sus conclusiones y resultados en adecuados análisis y evaluaciones, registrando la evidencia comprobatoria de sus hallazgos.

Fuente: Apuntes de Auditoria Interna de la FCA de la UNAM

Publicado en Auditoría interna

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