Estaciones del año

Contenido: Introducción. El origen de las estaciones. La duración de los días, los solsticios y los equinoccios. Los trópicos. El clima. Las migraciones animales.

Objetivo: Al finalizar la competencia describirá los fundamentos teóricos del las estaciones del año, sin error.

Introducción

Las estaciones son los periodos del año en los que las condiciones climáticas imperantes se mantienen, en una determinada región, dentro de un cierto rango. Estos periodos son normalmente cuatro y duran aproximadamente tres meses y se denominan: primavera, verano, otoño e invierno. Las estaciones se deben a la inclinación del eje de giro de la Tierra respecto al plano de su órbita respecto al Sol.

Esto hace que algunas regiones reciban distinta cantidad de luz solar según la época del año, debido a la duración del día y con distinta intensidad según la inclinación del Sol sobre el horizonte (ya que la luz debe atravesar más o menos atmósfera).

El origen de las estaciones

Las estaciones son ciclos anuales que dependen de la inclinación de la Tierra respecto a su órbita alrededor del Sol. La Tierra tarda un año de 365,25 días en completar una vez su órbita solar. El eje de rotación de la Tierra no es perpendicular al plano que forma su órbita solar sino que tiene una inclinación de 23° 27′. Dependiendo de la posición orbital de la Tierra, el Hemisferio norte o el Hemisferio sur están más orientados hacia el Sol y, por tanto, reciben más directamente la radiación solar. La inclinación de la Tierra con respecto al Sol ha provocado tremendos cambios en el aspecto físico del planeta, en la flora, en la fauna y en los hombres.

La duración de los díaslos solsticios y los equinoccios

La Tierra gira alrededor del Sol formando una elipse y sin alterar la inclinación de su masa. Debido a la inclinación, normalmente un hemisferio recibe más luz solar que el otro. Cuando el ángulo que forma el eje de rotación de la Tierra con el plano de su órbita solar apunta directamente al Sol, el hemisferio que recibe más luz solar alcanza su máximo grado de exposición solar. Al mismo tiempo, el otro hemisferio está orientado hacia la cara opuesta y permanece casi en penumbra. Estos son los solsticios, que representan el comienzo del verano y del invierno, en junio y en diciembre.

Las condiciones extremas causadas por los solsticios de verano e invierno se experimentan en latitudes superiores a los círculos polares, donde esos días o noches duran veinticuatro horas. Cuando la Tierra ha recorrido exactamente la mitad de su órbita solar, lo que ocurre en un hemisferio es completamente lo contrario de lo que ocurre en el otro.

Entre los solsticios de la órbita solar, la posición de la Tierra es oblicua con respecto al Sol. Cuando la Tierra alcanza el punto medio entre los solsticios, los rayos solares caen perpendicularmente sobre el ecuador. Durante un corto período de tiempo, ambos hemisferios reciben la misma luz solar y los días duran lo mismo en todos los rincones del planeta. Estas dos posiciones se conocen como equinoccios y determinan el comienzo de la primavera y del otoño, en marzo y en septiembre.

Los trópicos

En las regiones tropicales, la duración de los días no varía excesivamente de una estación a otra. Debido a su situación, cerca de la zona de máxima exposición solar, los días tienen una duración bastante uniforme.

En el solsticio de verano, los rayos del sol caen perpendicularmente sobre la Tierra en una latitud determinada tanto al norte como al sur del ecuador. Durante este día parece que el sol al mediodía coincide exactamente con el centro vertical del cielo. Estas latitudes constituyen los paralelos llamados trópicos y la zona que se encuentra entre ambos disfruta siempre de un clima cálido. La línea del trópico del Hemisferio norte es el trópico de Cáncer, situado a 23° 27′ norte.

La línea correspondiente en el Hemisferio sur es el trópico de Capricornio, situado a 23° 27′ sur. No es casualidad que estos ángulos representen la inclinación exacta de la Tierra respecto al plano que forma su órbita alrededor del Sol. Si la inclinación fuera nula, el Sol estaría siempre justo encima del ecuador, las noches y los días durarían siempre lo mismo durante todo el año y no existirían las estaciones tal y como las conocemos.

El clima

En las zonas templadas, el invierno se caracteriza por tener días cortos, noches largas y temperaturas frías. Las precipitaciones son frecuentes y abundantes. El verano se caracteriza por tener días largos, noches cortas, temperaturas cálidas y lluvias relativamente esporádicas.

Las estaciones desempeñan un papel muy importante a la hora de determinar las áreas climáticas del planeta. La luz solar calienta las masas terrestres, lo que provoca a su vez un calentamiento de la masa de aire situada encima que reduce su densidad y hace que se eleve. El aire situado sobre los océanos, más frío, se desplaza hacia la tierra para ocupar el espacio libre lo que crea movimientos de aire cíclicos que provocan disturbaciones climáticas importantes.

Los ciclos de calentamiento y enfriamiento y las corrientes de aire resultantes disminuyen normalmente con la llegada del invierno, ya que en esa época la diferencia de temperatura entre la tierra y el océano se reduce. Generalmente, estos ciclos se dejan notar más en el Hemisferio norte porque la superficie terrestre que calienta el aire es muy amplia. Los monzones y los huracanes son los dos extremos de estos comportamientos del tiempo.

Las migraciones animales

Entre los variados comportamientos estacionales de los animales puede que la migración sea el más espectacular. Algunos colibríes se desplazan miles de kilómetros de continente a continente cuando cambia la estación. Las golondrinas árticas se reproducen y pasan el verano en la tundra, de Canadá y Alaska, vuelan a la región antártica en invierno y vuelven cuando en el norte es primavera. Los salmones chinook y sockeye sólo migran una vez en la vida. Desde el hábitat oceánico donde viven como individuos adultos vuelven a la misma corriente de donde salieron del huevo. Su último viaje viene determinado por el cambio de estación.

En otoño, las mariposas monarca se dirigen al sur, desde las tierras que les dan alimento en la templada América del Norte en busca de colonias en México en las que viven millones de individuos. Viajan hasta 5.000 kilómetros en busca de calor y compañía. En primavera, comienzan el camino de vuelta, durante el cual hacen paradas para encontrar alimento, buscar pareja y poner huevos. Completan el circuito a finales de verano, dos o tres generaciones después.

Hojas en otoño, lluvias en verano, deshielo en los ríos, bandadas de pájaros volando sobre nuestras cabezas. Nuestro mundo está definido tanto por variaciones como por cosas que nunca cambian. De hecho, la Tierra, que siempre tiene el mismo aspecto, podría llamarse el planeta de las estaciones cambiantes.

Fuentes: Wikipedia.org y Enciclopedia Encarta