Relación con la Auditoría externa

Relación entre Auditoría interna y externa. Recibir el servicio de Auditoría de dos fuentes, interna y externa, implica que debe existir una interrelación cordial entre ambas, ya que las dos requieren de los mismos registros y personal de la organización.

Existe así la posibilidad de duplicar esfuerzos, con la finalidad de integrarlos para servir a las metas y objetivos de la organización, por lo cual, se necesitan conocer los objetivos primarios de cada grupo y la manera de alcanzarlos, involucrándose cada uno en los objetivos e intereses del otro.

El auditor interno debe cooperar con los auditores externos, proporcionando sus servicios de manera total, de acuerdo con el plan integral de Auditoría coordinado por el comité de Auditoría.

En el caso de la Auditoría Externa, la participación del consejo de administración y del comité de la Auditoría en la selección de la firma de contadores públicos independientes, la negociación del contrato, la revisión de las auditorias y las acciones pertinentes sobre los hallazgos y recomendaciones es de vital importancia.

El comité será el encargado de planear y coordinar los esfuerzos para asegurar la eficiencia total sobre todos los esfuerzos combinados de Auditoría. La participación del auditor externo está limitada ya que es anual.

El soporte oficial de esta coordinación lo podemos contemplar en dos pronunciamientos normativos: en el SAS 9 (Statement on Auditing Standards) Efecto de la función de la Auditoría Interna en el alcance de examen del auditor independiente, donde se nos señala que el trabajo del auditor interno no puede ser sustituido por el trabajo del auditor independiente, ya que se deben considerar los procedimientos realizados por el interno para determinar la naturaleza, extensión y oportunidad de sus propios procedimientos, además de proporcionar las guías de orientación necesarias sobre los factores de afectación, todo conforme a normas de Auditoría generalmente aceptadas.

Este SAS es criticable debido a la naturaleza tan general de su pronunciamiento, se considera que debe ser más claro ser más claro su contenido para su mejor comprensión y evitar malas interpretaciones.

Otro pronunciamiento está considerado en los Estándares para la práctica profesional de la Auditoría Interna (IIA Internacional Professional Standards and Responsibilites Committee), relativo al estándar 500 “Administración del Departamento de Auditoría Interna” en el específico 550 auditores externos, donde se señala la coordinación entre ambas auditorias por parte del Director de Auditoría Interna además, distingue cuatro tipos de coordinación:

1. Reuniones periódicas.
2. Acceso a mutuos programas y papeles de trabajo.
3. Intercambio de reportes y comunicaciones a la administración.
4. Comprensión común de las técnicas, métodos y terminología de la Auditoría.

El comité de Auditoría, no debe limitar la utilización de los recursos disponibles y menos por los del grupo de Auditoría Interna, ya que debe interesarse y apoyar la competencia e independencia de sus auditores internos en beneficio de la organización, pues estos, al dar servicio al comité, también proporcionarán su servicio al consejo de administración.

Cabe señalar que la coordinación entre ambas dependerá de la variedad y complejidad de las operaciones de la organización y de la forma en que se maneje este esfuerzo entre los diferentes niveles de la organización.

La eficiencia operacional la podemos entender como la óptima utilización de los recursos con los que cuenta una entidad, a través de la eficiencia y aprovechamiento al máximo posible.

Los auditores deberán establecer los estándares que medirán la economía y la eficiencia del uso que se les dé a esos recursos, si han sido entendidos dichos estándares, así como de ver las desviaciones que sufren estos; identificando, analizándolos y comunicando los resultados, para dar soluciones y medidas correctivas de manera conjunta.

Es necesario que al realizar la Auditoría Interna prevalezca la necesidad de lograr y optimizar la eficiencia operacional.

El auditor se encarga de diversas actividades entre las cuales se destacan:

Examina documentos.
– Habla con funcionarios y empleados.
– Observa las actividades operativas.

Debe pensar y accionar, teniendo en mente siempre el logro de los objetivos, de los planes y de las políticas de la entidad, con una actitud de alerta.

El auditor siempre debe pensar en beneficio de la entidad preguntándose:

– ¿Cuál es el camino más apropiado para cada situación?
– ¿Qué tan responsablemente se toman las decisiones en la organización?
– ¿Cuáles son los resultados de tomar una decisión?
– ¿Qué actitud pude haber asumido ante una situación?
– ¿Qué beneficios podrá reportar a la empresa?, etc.

Por todo lo anterior, el auditor debe ser convincente en sus comentarios, sugerencias y recomendaciones y siempre debe estar alerta.

Fuente: Apuntes de Auditoria Interna de la FCA de la UNAM

Publicado en Auditoría interna

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