Capacitación en el trabajo

Cuando investigamos las causas de los accidentes nos encontramos con dos aspectos importantes: en una gran cantidad de ocasiones el trabajador desconocía los peligros de su actividad así como las medidas de seguridad. Esto es notorio cuando analizamos las estadísticas de accidentes y observamos que la mayoría de ellos ocurre al personal de reciente ingreso en la empresa.

¿Qué es lo que está pasando entonces? Si tenemos programas de inducción, ¿es que no están funcionando? En realidad el problema se presenta por varias causas, pero al final, se resume en uno solo: el trabajador no ha tenido un entrenamiento suficiente para desempeñar su trabajo en forma eficiente (y eficiente incluye: seguridad).

Frecuentemente se piensa que es necesario mandar al trabajador a un aula para que sea capacitado. La realidad es otra. La capacitación de un trabajador es función de línea, es decir, cae bajo la responsabilidad directa de su jefe.

Hay muchas formas de capacitar a un trabajador. Algunas de ellas, como el entrenamiento formal en un salón de clase, son poco utilizadas, ya que la disponibilidad de la gente no siempre le permite asistir a cursos.

La forma más importante de capacitación es la llamada capacitación en el sitio, esto es, en su lugar de trabajo. Y el principal capacitador es el jefe.

En el caso de la inducción para el personal de nuevo ingreso, ésta es de dos tipos:

– La inducción general, de la cual es responsable el área de recursos humanos, consiste, sobre todo, en presentarle al trabajador una visión de la empresa a la que acaba de ingresar, así como las instrucciones de todos los trámites administrativos que debe realizar.

– El segundo tipo, y a la vez el más importante, es la inducción al puesto. Ésta consiste en la explicación detallada de todo lo que debe realizar el trabajador, incluyendo los peligros del área, las medidas de seguridad y qué hacer en caso de un accidente o de un incidente. Esta inducción la proporciona el jefe, y debe durar el tiempo necesario para asegurarse que el nuevo trabajador comprendió perfectamente todo lo relacionado con su trabajo.

De tal forma que, un nuevo trabajador debe ser supervisado estrechamente durante un tiempo más o menos largo, porque de otra forma, se puede accidentar como ocurre muchas veces.

El criterio de inducción al puesto se aplica al personal de reciente ingreso a la empresa, pero se aplica exactamente en la misma forma a aquel trabajador que ha sido transferido de puesto, y que, independientemente del tiempo que tiene dentro de la organización, en esa actividad es tan nuevo como el de recién ingreso. Muchos accidentes ocurren cuando el trabajador realiza una tarea diferente sin haber recibido una nueva y necesaria inducción al puesto.

Es vital que el jefe de cualquier nivel comprenda la importancia de capacitar a su personal en el trabajo que realiza. Hemos oído a muchos supervisores de línea quejarse de la falta de tiempo para capacitar a su personal, sin advertir que ¡ése es su verdadero trabajo! La función de supervisión implica que sean verdaderamente asesores de su personal, no vigilantes. Entre más capacitado está un trabajador y mejor motivado para desempeñar su trabajo, menor supervisión requiere,y por lo tanto más tiempo tiene el supervisor para dedicarse a los trabajadores con más deficiencias.

Fuente: Apuntes de Higiene y seguridad industrial de la Unideg.

Publicado en Higiene y seguridad industrial

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