Charles Sanders Peirce

Filósofo y físico estadounidense, nacido en Cambridge (Massachussets). Cursó estudios en la Universidad de Harvard.

Entre 1864 y 1884 dió clases de manera intermitente de lógica y filosofía en las universidades Johns Hopkins y Harvard, y en 1877 fue el primer delegado estadounidense en el Congreso Internacional Geodésico.

En 1861 Peirce emprendió una serie de experimentos con péndulos que contribuyeron en gran medida a la determinación de la densidad y forma de la Tierra, y también a desarrollar investigaciones sobre la dimensión de las ondas de luz.

En 1867 se interesó por el sistema de lógica creado por el matemático británico George Boole, y trabajó hasta 1885 sobre la ampliación y transformación del álgebra de Boole.

Sin embargo, Peirce es más conocido por su sistema filosófico, llamado posteriormente pragmatismo. Según su filosofía, ningún objeto o concepto posee validez inherente o tiene importancia.

Su trascendencia se encuentra tan sólo en los efectos prácticos resultantes de su uso o aplicación. La verdad de una idea u objeto, por lo tanto, puede ser medida mediante la investigación científica sobre su utilidad.

El concepto fue ampliado por los filósofos estadounidenses William James y John Dewey, e influyó de manera importante en el moderno pensamiento filosófico y sociológico.

Entre las obras de Peirce figuran Investigaciones fotométricas (1878) y Estudios de lógica (1883). Sus ensayos aparecieron en 1923 en Azar, amor y lógica, obra publicada después de su muerte.

La semiótica de Peirce hay que ubicarla en el conjunto de su teoría de la realidad, digamos de su sistema metafísico y de los principales puntos referenciales que sostienen todos sus pensamientos, tanto filosóficos, como cosmológicos.

Peirce buscaba aquella universalidad de pensamiento que le permitiera comprender la totalidad del mundo, y para ello vio la necesidad de elaborar un sistema con categorías, lo mas ampliamente abarcativas de las realidades conocidas y cognoscibles. Su perspectiva semiótica tiende, pues, a ser una filosofía del conocimiento.

“La teoría peirciana… se presenta como una semiótica cognoscitiva, como una disciplina filosófica que pretende la explicación e interpretación del conocimiento humano.”

La realidad como tríada

Según Peirce, toda la realidad puede ser comprendida a partir de tres categorías que permiten unificar aquello que es complejo y múltiple, a saber:

– El primer correlato (o primeridad = “Fiertness”), es todo cuanto tiene posibilidad de ser, real o imaginario. Esta pura posibilidad, aunque indeterminada todavía, es la que permite después la concreción de todos los seres.

La primeridad es lo abstracto, como sucede con las cualidades, por ejemplo, con la cualidad de un color (lo rojo o lo violeta antes de estar presente en un objeto concreto).

– El segundo correlato (o secundidad = “Secondness”), son los fenómenos existentes, es lo posible realizado, y por tanto es aquello que ocurre y se ha concretizado en relación con la primeridad: “modo de ser a lo que es en relación a un segundo…”.

La actividad semiótica es algo real y en consecuencia es un fenómeno de secundidad. Lo segundo, pues es siempre el fin, el elemento ocurrido, lo causado.

– El tercer correlato (o terciedad = “Thirdness”), esta formada por las leyes que rigen el funcionamiento de los fenómenos, es una categoría general que da validez lógica y ordena lo real.

Dice Peirce que la terceridad es el “modo de ser de lo que es tal como es el poner en relación recíproca un segundo y un tercero”.

Se trata, entonces, de la “inter-relación” establecida con el tercer término, o sea, la interconexión de dos fenómenos en dirección a una síntesis, a alguna ley que la rige, o a la que puede ocurrir si se establecen ciertas condiciones.

La tercialidad realiza por tanto, el enlace lógico entre primeridad y secundidad, o sea, establece las condiciones hipotéticas para que algo ocurra.

Fuente: Apuntes de Semiótica de la U de Londres

Publicado en Semiótica

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