Costo de capital

Al igual que otros recursos corporativos, el capital es limitado y existe un costo implicado en la elección de proyectos de inversión – El capital total — sea deuda o inversión propia— no es gratuito; es el costo de emprender negocios.

Hasta cierto punto, el capital se busca y se compra igual que una cinta de video. “Compra mas” capital a prestamistas y a inversionistas e invertimos este capital en proyectos, como cadenas de almacenes regionales de videos y música, que no sólo cubren el costo de capital sino también ofrecen un rendimiento por arriba de tal costo.

Si no podemos aumentar la rentabilidad y obtener un buen rendimiento sobre la inversión de los accionistas, entonces no debemos levar a cabo el proyecto.

La forma en que una compañía concibe el costo de capital depende de su giro, condición financiera y fase en que se encuentra de su ciclo de vida.

Una compañía madura, con buen acceso a mercados de capital, puede calcular el costo de su capital empleando un promedio ponderado basado en su estructura de capital actual o en una estructura de capital óptima (es decir, en una meta).

Luego, desarrolla estrategias de financiamiento para mantenerse dentro de esos lineamientos. En nuestro caso, el costo de capital depende más de cuándo y dónde se obtienen los fondos requeridos para financiar nuestro desarrollo, que de emitir deuda o capital para llegar a una estructura de capital deseada.

Blockbuster Entertainmeñt es una empresa joven de rápido crecimiento. De 1988 a 1992 crecimos de 589 a 3 127 establecimientos de renta de videos y los ingresos aumentaron de $137 millones (de dólares) a $1 200 millones; las utilidades por acción (UPA) se incrementaron de $0.15 a $0.76 durante el mismo periodo. Financiamos gran parte de este crecimiento con valores similares a las acciones.

Se basa en niveles óptimos de deuda y de capital a fin de lograr un alto rendimiento del capital, lo cual es decisivo para tener acceso a los mercados de capital.

Si podemos elevar la deuda a, por ejemplo, 6% y apalancar ese capital en rendimientos de 25 a 30% invirtiéndolo en nuestra empresa principal, habremos ganado un rendimiento respetable para nuestros accionistas.

El empleo de la deuda el rendimiento del capital, pero sólo hasta cierto punto. Si se agrega demasiada deuda, a los prestamistas les preocupa si se tendrían los flujos de efectivo adecuados para amortizar los préstamos y, por consiguiente, aumentarían de manera significativa los costos de los préstamos.

Las tendencias en los mercados de valores influyen en el tipo de títulos que vendemos en un momento determinado. Observamos los mercados de capital y evaluamos diferentes estrategias de financiamiento para reducir el costo de nuestro capital y aprovechamos más oportunidades de inversión.

Como compañía pública (con amplio número de accionistas), somos conscientes de las utilidades y llevamos un seguimiento de razones precios/utilidades de compañías competidoras.

Si éstas comerciaran en el intervalo de utilidades de 18 a 20 veces y nosotros lo hiciéramos en el intervalo de 10 veces, consideraríamos subvaluado nuestro capital y buscaríamos otras formas de incrementar nuestras ganancias.

Por ejemplo, a principios de 1993 consideramos un precio más bajo en nuestras acciones en relación con nuestro promedio de utilidades.

El comportamiento de las tasas de interés era muy favorable, de modo que emitimos $150 millones (de dólares) de deuda a largo plazo en lugar de vender capital.

El costo de capital se relaciona con otras áreas de las finanzas. Si el costo de nuestro capital es muy alto, esto limita nuestras oportunidades de inversión.

A fin de minimizar el costo de capital, tratamos de mantener elevadas nuestra tasa de crecimiento y nuestra rentabilidad.

Eso está dentro de nuestro control y en un registro de seguimiento del crecimiento y del aumento de las utilidades, lo que proporciona mayor acceso a los mercados de capital. Cuanto más rentables seamos, tanto más reconocidos y respetados seremos en la comunidad de inversionistas.

También se vuelven atractivos nuestros valores para una amplia gama de inversionistas, lo cual eleva la demanda y el precio tiende a incrementarse, esto reduce el costo total de nuestro capital.

Si se demuestra el éxito de nuestras decisiones estratégicas a un amplio número de inversionistas, el precio de nuestros valores reflejará nuestras expectativas reales de crecimiento a futuro.

David Lundeen se unió a Blockbuster Entertainment e n 1990 como director de finanzas corporativas. También es ejecutivo de sus dos subsidiarias de inversión y desarrollo de tecnología.

Originalmente trabajó para el grupo de finanzas corporativas de Drexel Burnham Lambert y para Booz-Allen and Hamilton. Obtuvo su licenciatura en ingeniería industrial en la Universidad de Michigan y su maestría en la Universidad de Chicago.

Fuente: Apuntes de Administración financiera de la UNIDEG

Publicado en Administración financiera

Suscríbete:

who's online