Elasticidad de la demanda y de la oferta

¿Qué hace que unos negocios puedan subir más su precio que otros? ¿Por qué unos profesionales cobran más que otros? ¿Por qué, ante un cambio en el precio, es más sensible la demanda o la oferta en un mercado que otros? La respuesta a estas interrogantes nos lo da el concepto de Elasticidad que mide el grado de sensibilidad la oferta, o de la demanda, ante un cambio en el precio.

Le llamamos Elasticidad de la demanda al grado de aumento a disminución de la demanda de un bien o servicio con un cambio en el precio. Es un indicador del cambio en la demanda con un cambio en el precio. De qué sirven estos conceptos? Algún día, a todos nos puede interesar saber cuánto va a afectar la demanda de nuestros bienes o servicios con un cambio en el precio.

A todos nos puede interesar saber si nuestros ingresos (medidos por el precio de un bien multiplicado por la cantidad vendida de ese bien) serán afectados por un cambio en el precio. Si sabemos qué tan sensible es la demanda ante un cambio en el precio, sabremos cual es el efecto que tendrá sobre el ingreso, ante un cambio en el precio.

Sin embargo, el grado de sensibilidad no es siempre el mismo. Si sube sus honorarios un abogado famoso o un cirujano destacado, no es lo mismo que si lo hace otro profesional. El grado de sensibilidad de la clientela ante el cambio en sus honorarios (el precio) es diferente. Se da una demanda elástica si una baja en el precio provoca un alza en el ingreso total o si un alza en el precio provoca una baja en el ingreso total.

Este sería el caso de un negocio muy competido, en el cual un alza en el precio provoca una baja en la demanda y, como consecuencia, una baja en el ingreso. El mismo caso sería si el negocio es tan competitivo, que una baja en el precio aumenta la demanda, de tal manera, que ocasiona un aumento en el ingreso.

Por el contrario, le llamaremos demanda inelástica, cuando un alza en el precio provoca una baja tan pequeña en la demanda que ocasiona un aumento neto en el ingreso (del oferente). Este sería el caso de un negocio con poca competencia (como el caso del cirujano destacado o del abogado famoso), en el cual un aumento en el precio provoca una baja tan pequeña en la demanda que el efecto neto es un aumento en el ingreso total.

Por el contrario, una baja en el precio provoca un aumento tan pequeño en la demanda que ocasiona una baja en el ingreso (esto explica por qué no le bajan el precio los que tienen demanda inelástica en sus productos o servicios). Se le llama elasticidad de la demanda unitaria, cuando el ingreso permanece igual con un cambio en el precio. Es decir, si baja o sube el precio, el cambio en la demanda es proporcional, de tal forma que el ingreso permanece igual.

En este caso, los individuos preferirán vender su producto al precio más alto, a sabiendas de que no tendrá un efecto en sus ingresos. Por el principio ya mencionado que el trabajo es una desutilidad y que por lo tanto los individuos prefieren hacer menos, que más, para la consecución de un mismo fin, los individuos preferirán vender al precio más alto, si saben que el ingreso será el mismo.

Se le llama elasticidad de la oferta, al cambio que sufre la oferta ante una variación en el precio. En la oferta no sucede lo mismo que en la demanda, que puede cambiar de un momento a otro; para que ésta cambie, necesita de un cambio en los factores de producción. Es decir, necesita que se altere la capacidad instalada de producción para poder cambiar. Por lo tanto, se harán dos distinciones y se dividirán la elasticidad de la oferta en el corto y largo plazo para diferenciar ese cambio en los factores de producción.

Decimos que elasticidad de la oferta a corto plazo se refiere a la cantidad adicional de un producto que los oferentes pueden poner a la venta, con los factores de producción existentes, al momento del cambio en el precio. Es decir, si hay un cambio en el precio de un bien, se puede ofrecer únicamente lo existente al momento del cambio.

La oferta no puede cambiar instantáneamente (como la demanda) y, a corto plazo, sólo puede ofrecerse a los demandantes lo que hay disponible en el momento del cambio en el precio. Esta elasticidad de la oferta a corto plazo no implica ningún cambio en los factores de producción existentes.

Decimos que elasticidad de la oferta a largo plazo se refiere a los cambios en la oferta que se pueden efectuar (mediante cambios en los factores de producción) ante un cambio en el precio. Esto implica cambios en los factores de producción con una alteración en el precio.

En resumen, entendemos por elasticidad la variación de la oferta o de la demanda con un cambio en el precio. Será elasticidad de la oferta cuando el cambio en el precio se refiere al cambio en la oferta y será elasticidad de la demanda cuando el cambio en el precio se refiere al cambio en la demanda.

El determinante más importante de la elasticidad de la demanda es el grado de disponibilidad de sustitutos de un bien o servicio. Por ejemplo, un bien tendrá demanda más inelástica en la medida que no existan sustitutas cercanos a ese bien, como fue el caso del petróleo en la década de los años 70’s.

Se ha vuelto más elástica la demanda del petróleo a medida que la tecnología moderna ha puesto al alcance de todos más combustibles. El corte de pelo es un servicio cuya demanda es generalmente más elástica precisamente por el grado de sustitutos disponibles en donde se puede encontrar ese servicio.

Fuente: Apuntes de Mercadotecnia y Publicidad de la Universidad de Londres

Publicado en Mercadotecnia y publicidad

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