Expansión de los musulmanes

A principios del siglo VIl se desarrolla un nuevo imperio creado por los árabes. Este pueblo procedía de Arabia, una península situada en el sudoeste de Asia, entre el mar Rojo y el océano índico, que en su mayor parte está ocupada por extensos desiertos. La religión era politeísta y carecían de una unidad religiosa, con excepción de un elemento común para todos los árabes.

A fines del siglo VI, en 571 d. C. nació en la ciudad de La Meca, Mahoma. Huérfano desde muy pequeño, se hizo comerciante y trabajó en una empresa de caravanas.

Mahoma comenzó a predicar una nueva religión con el fin de reunir bajo una misma creencia a todas las tribus nómadas. Esta religión se basa en el concepto del “Islam”, que significa “sumisión a la voluntad de Alá (Dios)”. Los seguidores de esta doctrina reciben el nombre de musulmanes. El Islam proclama la voluntad de un solo Dios (Alá) y de un profeta (Mahoma).

Esta religión establece cinco preceptos que todos los creyentes deben cumplir:

– La oración ritual que tiene dos modalidades: privada y pública.
– La limosna.
– El ayuno desde la aurora hasta el ocaso durante el mes del Ramadán.
– La peregrinación a La Meca una vez en la vida.
– Hacer guerra Santa contra todos los infieles.

La formación y desarrollo del imperio Árabe, los sucesores de Mahoma, llamados Califas, además de ser jefes religiosos fueron verdaderos soberanos que emprendieron una política conquistadora con objeto de convertir a los infieles. Estos conquistaron a Siria, Palestina, lrak y la mayor parte de Persia.

En la organización política de los califatos, el jefe supremo era el Calífa. El gobierno fue centralista, controlaba todo lo relacionado con el ejército y con los recaudadores de impuestos.

Gobiernos

Periodos

Mahoma de 622-632
Abu-Beker; Omar, Otmán y Alí de 632-661
Dinastía Omeya de 661-750
Dinastía Abbasí de 750- 1258

A mediados del siglo VII, los dirigentes llevan a Moavia al califato, e instaura la dinastía de los Omeyas. Entre las aportaciones que hicieron encontramos: anexan a su imperio los territorios de la India, España y Norte de África; reorganizan el sistema de gobierno; acuñan las primeras monedas islámicas, establecen sistemas de comunicación, entre otras cosas.

Un siglo después, una revuelta interna coloca en el trono a Abul-Abás, descendiente de Mahoma. Los califas Abbasíes gobernaron de manera despótica. Imponen el árabe como idioma oficial y la cultura se ve influida por la tradición Persa.

El imperio árabe terminó disgregándose en sultanatos. y reinos independientes.

La economía de los pueblos musulmanes gozó de un gran auge económico, los numerosos impuestos y las ricas minas de Egipto y Sudán proporcionaban gran cantidad de oro. Controlaban el comercio, ya que eran los dueños de las principales rutas comerciales. De esta manera los productos llegaban a Europa a través de comerciantes árabes, es decir, como intermediarios.

La cultura islámica fue el resultado de la fusión de elementos orientales y occidentales a los que sumaron aportaciones propias.

En el ámbito científico, los árabes desarrollaron el álgebra, introdujeron a Europa los números arábigos y el uso del cero. Fueron precursores de la química moderna. La filosofía árabe se inspiró en obras de Aristóteles. Averroes es el filósofo más destacado que dejó gran influencia en el occidente cristiano.

Las ciudades como Samarcanda y Bujara, el Cairo y Córdoba fueron focos donde se cultivaba la poesía, la teología coránica, la jurisprudencia, la filosofía y las ciencias.

Las obras más notables de la arquitectura musulmana están representadas por palacios y mezquitas cuyos elementos básicos fueron de influencia bizantina y persa, sin embargo, la decoración que se tomó creó el estilo musulmán con un carácter propio donde no se dejó ninguna superficie libre de adorno.

Dentro de la literatura encontramos como obras maestras al Córan, el libro de Las mil y una noches.