Factores nocivos para el desarrollo de la gestación alcohol

No se sabe cual es el límite de alcohol que puede ingerir la embarazada para que no se produzcan alteraciones fetales.

Una cantidad de alcohol puro de 30 ml/día puede provocar alteraciones.

Lo que sí se sabe es que el alcohol o sus productos de degradación (acetaldehído) atraviesan con mucha rapidez los vasos placentarios, y el feto no tiene capacidad para eliminar los productos de degradación del alcohol luego es muy tóxico para él.

El alcohol tarda un minuto en atravesar la placenta y llegar a la circulación fetal.

Cuando se consume alcohol en gran cantidad el hijo puede desarrollar el síndrome alcohólico fetal que es un cuadro que se caracteriza por un retraso del crecimiento del feto y del recién nacido (el alcohol afecta a la longitud, peso y diámetro cefálico del recién nacido).

Además estos presentan anomalías craneofaciales (la nariz es respingona y pequeña, el labio superior es pequeño, fisuras palpebrales y/o labio leporino que es una hendidura o separación en el labio y/o en el paladar), y retraso en el desarrollo psicomotriz y neurológico.

Hay que detectar en la anamnesis de la madre la ingesta de alcohol.

Tabaco

Afecta sobre todo al peso, los bebés de madres fumadoras pesan aproximadamente 200 gr menos al nacimiento.

También a veces se producen alteraciones neurológicas menores y también disminuye el coeficiente intelectual.

Todo es debido a las sustancias como la nicotina, CO (monóxido de carbono) y el benzopireno.

– La nicotina produce vasoconstricción que se traduce en menor flujo
úteroplacentario y reducción de aporte de nutrientes al feto. La nicotina también pasa al recién nacido por la leche materna.
– El CO compite con el oxígeno por la hemoglobina y así el feto está en situación de hipoxia para la hora del parto.
– El benzopireno reduce la absorción de vitamina C y estimula la producción de enzimas que compiten directamente con las enzimas que transportan nutrientes al feto.

Además el tabaco provoca una lipólisis en la madre, también hace que la mujer se nutra peor y todo ello afecta al feto.

En líneas generales, el tabaco aumenta la tasa de abortos espontáneos y los
CIR (Crecimiento Intrauterino Retardado), y disminuye las funciones neurológicas e intelectuales de los recién nacidos.

Tabaquismo es más de 10 cigarrillos/día. Se debe conseguir 1 cada 2 horas o nada.

Cafeína

Su estructura es como la de la purina (base nitrogenada), que produce mutaciones y roturas cromosómicas en ratas preñadas.

Puede provocar malformaciones congénitas o fisuras en el paladar de la boca.

Además la cafeína pasa al igual que la nicotina al recién nacido por la leche materna. El límite es 600 mg/día (8-9 tazas de café).

Fuentes comunes de cafeína son el café, té, refrescos de cola, el chocolate y café descafeinado, y las cantidades de cafeína varían de mayor (café) a menor (café descafeinado) según el orden descrito a principio de este párrafo.

Fármacos

Tendencia de la embarazada a automedicarse. Debemos estar en contra. Los fármacos deben estar prescritos ya que hay muchos fármacos (la mayoría) que son teratógenos.

La exposición a radiaciones acostumbra a ser de origen iatrogénico, exámenes radiológicos o de forma terapéutica (radioterapia) desconociendo en ambos casos que la mujer está embarazada. Pueden provocar alteraciones en ese feto o en sus descendientes.

Drogas

Heroína: produce una mayor incidencia de partos prematuros, CIR y abortos.

Los recién nacidos presentan síndrome de abstinencia, y pueden presentar mayor índice de infecciones, problemas respiratorios y deficiencias del desarrollo neurológico.

Cocaína: tiene un efecto vasoconstrictor que disminuye el flujo
úteroplacentario. Además estimula las contracciones uterinas. Provoca CIR, abortos y desprendimiento prematuro de placenta.

El recién nacido suele tener secuelas neurológicas, temblores, períodos de apnea, hipotonía, etc.

Fuente: Apuntes y notas de enfermería materno infantil del Conalep