Filosofía de la educación

La filosofía de la Educación –como disciplina filosófica- tiene como objeto la reflexión sobre el hecho educativo en el ámbito de sus protagonistas (docente – estudiante) y de las experiencias y prácticas pedagógicas y didácticas. Considerando el amplio espectro de la filosofía, desde los presocráticos hasta nuestros días, es posible que existan una cantidad de enfoques filosóficos análogos a los grandes pensadores y sus corrientes; desde esta perspectiva, de filosofías de la educación de corte platónico, aristotélico, tomista, naturalista, mecanicista, existencialista, fenomenológico, marxista, entre muchos otros.

La filosofía educativa, también llamada filosofía pedagógica y filosofía de la educación, se puede describir como un campo de investigación y de enseñanza académica que limita el alcance de este ámbito a las actividades de un pequeño grupo de profesionales que trabaja esta área en especifica. Estos llamados “filósofos educativos” se encuentran en los países de habla inglesa y, en menor grado, también en algunos países de la Europa Continental, y normalmente están relacionados con las escuelas universitarias de educación o pedagogía.

Dado que la educación es el proceso de formación del hombre en la vida social y para la vida social, o la asimilación de las experiencias que preparan para la vida humana, se entenderá que la filosofía de la educación estudia las leyes, las situaciones y los fenómenos del mundo, del hombre, de la sociedad y de la cultura en relación con el proceso de la formación humana a partir de las posiciones filosóficas.

La filosofía de la educación trasciende el plano de la formalidad institucional, abarcando las posiciones ideológicas y políticas reveladoras de lo que hacen, sienten y piensan todos los hombres en relación con la educación, por cuanto el hecho educativo extra-escolar, como sucede con el escolar, está condicionado por el hecho histórico general. Si bien pocos seres humanos son filósofos de la educación, en cambio nadie deja de incursionar, en uno u otro nivel y forma, en las esferas del discurso filosófico-pedagógico.

Como quehacer científico, la filosofía educativa presenta diversos grados, dependiendo esto de la mayor o menor importancia con que en ella se manejen los factores especulativos, de teoría científica, de practicismo o de utilitarismo.