Liderazgo y cambio en las prácticas docentes

En un contexto de relaciones sociales permanente como es la escuela, Leithwood (2009) define el liderazgo escolar como la labor de movilizar e influenciar a otros para articular y lograr intenciones y metas compartidas en la escuela. Esta definición se sustenta sobre cuatro supuestos:» El liderazgo existe dentro de relaciones sociales y sirve a fines sociales.» El liderazgo implica un propósito y una dirección» El liderazgo es una función y» El liderazgo es contextual y contingente, desde la perspectiva del liderazgo escolar, la reciente investigación considera que un liderazgo escolar “exitoso” se refiere a orientaciones y prácticas que han demostrado tener un impacto positivo sobre el aprendizaje escolar, ya sea de manera directa o indirecta, a través de las condiciones escolares o las acciones de tercero como afirmará Leithwood.

La importancia del liderazgo escolar en la mejora se ha ido confirmando debido a que hay más evidencia cualitativa y cuantitativa de su influencia en distintos planos de la vida escolar. Los más relevantes son (en base a Leithwood, 2009):» El liderazgo contribuye de manera importante al mejoramiento del aprendizaje escolar. Entre las influencias directas sobre los aprendizajes (considerando las variables intraescuela), las prácticas por parte de los docentes en el aula son muy relevantes y constituyen su principal efecto. Los estudiantes tienden a aprender más cuando sus profesores tienen mejores calificaciones formales y cuando utilizan técnicas adecuadas y de calidad, así como un currículum bien diseñado.

Los líderes escolares también tienen un efecto en los aprendizajes pero su influencia es indirecta (Exigencia y altas expectativas; seleccionar y reemplazar de manera rigurosa a profesores, no aceptar temas distractores a los centrados en los aprendizajes, monitoreo frecuente a las actividades escolares planificadas, apoyar a los profesores, desarrollar el liderazgo pedagógico y fomentar la participación de los padres) » El liderazgo en las escuelas es ejercido en primer lugar por los directores y los profesores, y puede ser distribuido a otros actores.

Es interesante abrirse a que el liderazgo no es exclusividad del director, puede ser una oportunidad de mejora importante aceptar liderazgo en distintos niveles y actores en la escuela. Por de pronto ya hay evidencia (encontrada aún) sobre el ejercicio del liderazgo pedagógico ejercido por los profesores como tal o bien desarrollando roles de coordinación o jefaturas intermedias.

Finalmente, en la medida que las estructuras horizontales comenzaron a reemplazar las jerárquicas, aparecieron las concepciones de liderazgo distribuido, que sumado a las nuevas tendencias de “liderazgo centrado en los aprendizajes”, se dan condiciones para la participación en distintos niveles y roles.» Un conjunto de prácticas básicas de liderazgo es valioso en prácticamente todos los contextos, de acuerdo a las categorías que nos plantea Leithwood hay tres fundamentales

  • (i) Clarificar los propósitos de la escuela;
  • (ii) Desarrollar a las personas y
  • (iii) Rediseñar la organización.

Los líderes escolares exitosos que trabajan con distintos tipos de estudiantes, establecen condiciones necesarias para promover el logro escolar, la equidad y la justicia.

Esto implicará diseñar e implementar formas sólidas y adecuadas para la enseñanza y el aprendizaje, así como consolidar la relación con la comunidad escolar y social en la cual está inserta la escuela. La influencia de la dirección escolar entonces será clave para la introducción de Tics en las prácticas escolares de tal manera que y es posible visualizar su trabajo influyendo en los profesores para mejorar sus capacidades de uso y por cierto generando espacios y proyectos concretos en que las TIC sean un recurso básico en los mismos.

Cómo es posible proyectar, si sumado a un liderazgo que amplíe y genere nuevos espacios de participación y responsabilidad distribuidos, hay un amplio margen de oportunidades para que las TIC sean un recurso de apoyo a la mejora, por de pronto si se analizan las dimensiones propias que considera una escuela efectiva, es posible encontrar más de un espacio para ello:

Claves Escuelas Efectivas (Sammons, Hillman & Mortimore, 1995)

Liderazgo profesional a) Firme y dirigido

b) Enfoque participativo

c) Profesionista sobresaliente

Visión y objetivos compartidos a) Unidad de propósito

b) Consistencia en la práctica

c) Colaboración y trabajo colegiado

Ambiente de aprendizaje a) Atmósfera ordenada

b) Ambiente de trabajo atractivo

La enseñanza y el aprendizaje como centro de la actividad escolar a) Optimización del tiempo de aprendizaje

b) Énfasis académico

c) Enfoque en el aprovechamiento

Enseñanza con propósito a) Organización eficiente

b) Claridad en los propósitos

c) Práctica adaptable

Expectativas elevadas a) Expectativas globales elevadas

b) Comunicación de expectativas

c) Desafío intelectual

Reforzamiento positivo a) Disciplina clara y justa

b) Retroalimentación

Seguimiento de avances a) Seguimiento de desempeño del alumno

b) Evaluación del funcionamiento de la escuela

Derechos y responsabilidades de los alumnos a) Elevar la autoestima del alumno

b) Posiciones de resposabilidad

c) Control de trabajo

Colaboración hogar – escuela a) Participación de los padres en el aprendizaje de sus hijos
Una organización para el aprendizaje a) Formación y actualización del personal académico basadas en la escuela.

Hemos dado suficiente evidencia de las oportunidades de introducción de las TIC en diversos ámbitos de la escuela, pero si bien este es paso importante, lo sustantivo para que los procesos de mejora se concreten, será necesario cumplir con una condición fundamental, esto es que los docentes y directivos cuenten con las competencias organizacionales para realizar cambio y complementariamente desarrollen competencias propias para desenvolverse en ambientes digitales.

Sin ese desarrollo, será poco probable lograr cambios con potencial transformador, esto es que directivos y profesores sean capaces de utilizar estas tecnologías no solo como herramientas de productividad personal, sino principalmente como un recurso poderoso en contextos educativos. Para ser profesionales efectivos en una escuela de hoy, los profesores deberán modelar las competencias y comportamientos propios en el uso de la era digital y esto será posible sólo en la medida que se cuente con el apoyo de los directivos escolares. Una buena gestión escolar implicará entonces el tener líderes escolares con estándares de desempeño acorde a este desafío

Dadas todas estas condiciones, entendemos que, en la práctica cotidiana, la forma de iniciar el cambio pasa por el uso personal del Director(a) de herramientas TIC (Becta, 2003) y en el caso de los profesores equipar o permitir el acceso de computadores cotidianamente y no excepcionalmente (Laptops for Florida’s Teachers ANOTACIONES – IT Florida – 2006). Para el caso de los profesores se justifica este equipamiento y acceso permanente por la importancia crítica que representa la alfabetización digital en el ámbito educativo, en particular por:» El cambio en las habilidades cognitivas requeridas. Desde la comprensión de lectura y habilidades matemáticas básicas, hacia habilidades en los ámbitos de la comunicación, la información, el pensamiento, la resolución de problemas, y las relaciones interpersonales.»

El encuentro con estudiantes con mayor conocimiento que sus profesores en temas relacionados con tecnología, y con demandas de aprendizajes en formatos más interactivos y» La necesidad que los estudiantes dominen las nuevas formas de hacer la construcción de relaciones sociales, culturales y laborales que implican un dominio en el ámbito de la alfabetización digital básico.

Publicado en Instrucción y docencia

Suscríbete:

who's online