Religión mexica

Entre ellos Huitzilopochtli (deidad del Sol), Coyolxauhqui (la diosa de la Luna que, según la mitología azteca, era asesinada por su hermano el dios del Sol), Tláloc (deidad de la lluvia) y Quetzalcóatl (inventor de la escritura y el calendario, asociado con el planeta Venus y con la resurrección). Los sacrificios, humanos y de animales, eran parte integrante de la religión azteca.

Para los guerreros el honor máximo consistía en caer en la batalla u ofrecerse como voluntarios para el sacrificio en las ceremonias importantes. Las mujeres que morían en el parto compartían el honor de los guerreros. También se realizaban las llamadas guerras floridas con el fin de hacer prisioneros para el sacrificio.

El sentido de la ofrenda de sangre humana (y en menor medida de animales) era alimentar a las deidades solares para asegurarse la continuidad de su aparición cada día y con ella la permanencia de la vida humana, animal y vegetal sobre la Tierra.

La religión de los mexicas fue antropomorfo y politeísta: se integró con sus propias deidades y con dioses adoptados de los pueblos conquistados.

Algunos de sus principales dioses fueron:

Tonatiuh Representaba al sol por sus implicaciones en la agricultura.
Huitzilopochtli Relacionado con la muerte y destrucción; representaba el cielo nocturno.
Chalchiuhtlicue Dios del agua, hermana de Tláloc.
Coatlicue La de la falda de serpientes, diosa de la tierra y madre de los dioses.
Tlazolteotl Diosa de la fecundidad.
Metztli La luna.
Xochiquétzal Diosa de las flores.
Xochipilli Princesa de las flores
Huehuecoyotl Patrón de los cantores.
Yacatecuhtli Dios de los comerciantes.
Macuilxóchitl Parón de los Músicos
Cihuateteo Diosas femeninas de la muerte que habitan el infierno.
Mictlancihuatl ( Chicnauhmictlan )