Control de estrés ante los exámenes

La proximidad de una prueba de examen, normalmente incrementa los niveles normales de ansiedad. No consideramos tanto esta normalidad casi inherente a todo medio de control, sino el caso, bastante frecuente, de una prueba entendida como culminación de un proceso de enseñanza y aprendizaje angustiosos. Hay que pensar que la ansiedad inducida es contraproducente para las relaciones interpersonales, puede afectar a la autoestima de los estudiantes, inhibe la espontaneidad en la comunicación y empobrece la expresión del conocimiento.

Una primera consideración que deberíamos hacer es que cierto grado de ansiedad va a ser común en todos nosotros a la hora de realizar el examen. Sin duda, esto tiene que ver con la sensación más o menos incómoda de “ser evaluado” y con el tipo de preocupaciones que podemos tener ante un examen y sus consecuencias: “si no apruebo ahora, no acabo la carrera”, “si no consigo el título pierdo el trabajo”. La competitividad que nos rodea hace más difícil aún afrontar con calma la realización de los exámenes. Al menos ser consciente de esta situación nos puede ayudar a “normalizarla” en alguna medida. También es cierto que ciertos niveles de ansiedad se consideran necesarios para activar nuestro rendimiento… ¡al menos es un consuelo el que pueda servir para algo!

Sin embargo, cuando el nivel de ansiedad afecta negativamente al rendimiento durante el examen, entonces eso se ha convertido en un problema.

PASO 1: Preparación general para generar confianza

PASO 2. Preparación antes del examen para reducir la ansiedad

PASO 3. Durante el examen

PASO 4. Después del examen, -Relajación- y repase mentalmente cómo lo hizo

Fuente: Entrenamiento en competencias para el estudio autorregulado a distancia de la UNED, licencia Creative Commons License 2.5.

Publicado en Competencias para el estudio a distancia

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