Liderazgo por contingencia

El modelo de contingencia de Fiedler de eficacia de liderazgo establece que la eficacia depende de dos factores: el estilo personal del líder y el grado de poder, control e influencia que la situación le da al líder sobre la situación.

El continuo del liderazgo

La figura ilustra el modelo de contingencia. La parte superior de la figura muestra el análisis situacional y la parte inferior indica el estilo apropiado.

En la porción superior para analizar la situación:

1. ¿Son buenas o malas las relaciones miembro-líder? (¿Hasta qué punto es aceptado y apoyado por los miembros del grupo?).

2. ¿Las tareas están estructuradas o sin estructurar? (¿Hasta qué punto conocen los miembros de grupo cuáles son sus metas y cómo llevarlas a cabo?).

3. La posición de poder del líder ¿es fuerte o débil (alta o baja)? (¿Hasta qué punto tiene autoridad el líder de premiar o castigar?).

Estas tres preguntas en secuencia crean un árbol de decisión en el cual la situación está clasificada en una de ocho categorías. Entre menor sea el número de la categoría la situación será más favorable para el líder, entre mayor es el número menos favorable es la situación.

Originalmente, Fiedler llamó a esta variable “favorabilidad situacional”, sin embargo, ahora es llamada “control situacional”.

La situación 1 es la mejor: las relaciones son buenas, la estructura de la tarea es alta y el poder es alto.

En la situación menos favorable donde el líder tiene muy poco control situacional, las relaciones son pobres, la tarea carece de estructura y el poder del líder es débil.

Análisis de situaciones de Fiedler

Las situaciones diferentes dictan estilos diferentes de liderazgo. Fiedler midió los estilos de liderazgo con un instrumento que mide al colaborador menos preferido, esto es, la actitud hacia el seguidor que menos le agrada al líder.

Esto se consideró un indicador más general de las actitudes de los líderes hacia la gente. Si el líder puede distinguir a las personas que menos le agrada, su actitud no es del todo negativa, recibió una calificación alta sobre la escala de LPC.

Los líderes con actitudes más negativas hacia los demás recibirían bajas calificaciones de LPC.

Fuente: Apuntes de Administración V de la FCA de la UNAM

Publicado en Administración avanzada

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