Principales teorías de la motivación

En los seres humanos, la motivación engloba tanto los impulsos conscientes como los inconscientes.

Las teorías de la motivación, en psicología, establecen un nivel de motivación primario, que se refiere a la satisfacción de las necesidades elementales, como respirar, comer o beber y un nivel secundario referido a las necesidades sociales, como el logro o el afecto.

El psicólogo estadounidense Abraham Maslow diseñó una jerarquía motivacional en seis niveles que explicaban la determinación del comportamiento humano.

En cuanto a las primeras ideas de motivación que fueron apareciendo en distintos contextos históricos valen destacar las siguientes: en el modelo tradicional, que se encuentra ligado a la escuela de la Administración Científica se decía que la forma de motivar a los trabajadores era mediante un sistema de incentivos salariales; o sea que cuanto más producían los trabajadores, más ganaban.

Para esta escuela la motivación se basaba únicamente en el interés económico (homo economicus; entendiéndose por este concepto al hombre racional motivado únicamente por la obtención de mayores beneficios).

La motivación humana es mucho más compleja puesto que abarca tanto la parte económica como la intelectual, espiritual, etc.

En el modelo expuesto por la escuela de las Relaciones Humanas se rechaza la existencia del hombre económico, para ellos la clave determinante de la productividad es “la situación social” que abarca el grado de satisfacción en las relaciones con el supervisor el grado de participación en las decisiones así como la información sobre el trabajo y sus fines.

Pensamos que tanto las escuelas clásicas como la escuela de las Relaciones Humanas simplifican la motivación a un solo factor, ya sea por el dinero o las relaciones humanas.

Mc Gregor está ligado al modelo de los recursos humanos donde identificó dos series de supuestos sobre los empleados.

Por un lado tenemos la denominada Teoría X, la cual sostiene que las persona prefieren evitar el trabajo, en la medida de lo posible y no tener responsabilidades, dando una importancia secundaria al trabajo.

Por otro lado a una segunda serie denominada Teoría Y, siendo ésta más optimista, puesto que considera que las personas quieren trabajar por sí mismas y pueden derivar a la satisfacción de su trabajo.

Teniendo capacidad para aceptar responsabilidades y aplicar su imaginación, ingenio y creatividad a los problemas de la organización.

Fuente: Apuntes de la materia Psicología del trabajo de la facultad de contaduría y administración, UNAM

Publicado en Psicología del trabajo

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