Tipos de mexicanos

Los nombres de estos tipos son:

Es importante señalar que estos tipos de mexicanos existen tanto en hombres como en mujeres. De los ocho tipos hasta ahora descubiertos, cuatro son los más frecuentes y los que ahora, a muy grandes rasgos, descubriremos.

El mexicano afiliativo y obediente, el mexicano activamente auto afirmativo o rebelde, el mexicano con control interno activo o “íntegro” y el mexicano de control externo pasivo o “corrupto”.

Si tomamos en cuenta toda la república, el mexicano mas frecuente es el obediente afiliativo. La gran mayoría de los mexicanos son obedientes, afectuosos y complacientes hasta los doce años de edad, esto es lo normal en nuestra cultura.

Niños con ese tipo muestran señales de salud emocional e intelectual. Sin embargo, si a los 15 años siguen siendo igualmente obedientes, mostrarán un retraso en varios aspectos intelectuales respecto de sus coetáneos; sus madres empiezan a pensar que sus hijos no lograrán mucho y se acentúan los aspectos de pasividad e interdependencia con los padres.

A los 18 años estos niños muestran más síntomas de pasividad y dependencia de los padres y de la sociedad: son de buenas maneras, piensan que es mejor saber obedecer que mandar.

Estos sujetos funcionarán bien dentro de la sociedad si tienen el apoyo de sus familias y no llegan a enfrentarse solos a los duros problemas de la vida.

– El tipo de mexicano actualmente auto-afirmativo, el rebelde a la cultura es frecuentemente entre los jóvenes que van a la secundaria, preparatoria y normales, y son éstos, generalmente, quienes realizan estudios superiores.

Es más frecuente encontrarlos en las clases medias y altas que en las clases bajas. Ese tipo se caracteriza por ser, ya desde los doce años, mucho menos obediente que sus coetáneos ante las órdenes de sus padres y maestros.

Su desarrollo intelectual y su habilidad para la lectura es mayor que la de sus coetáneos, pero su relación con sus padres es difícil.

Muchos de estos niños son considerados ingobernables, por sus padres; además, son más agresivos, dominantes e impulsivos que sus coetáneos y sufren algo más de ansiedad que ellos.

A los 15 y 18 años siguen siendo fuertemente rebeldes ante la autoridad y rebasan a sus coetáneos en capacidad intelectual y nivel de lectura.

Son, a menudo, los líderes estudiantiles. Muchos de los profesores de enseñanza media y superior poseen, probablemente, este tipo de personalidad, así como muchos políticos. Estos sujetos irán mas fácilmente a las actividades estatales que a las privadas.

Los tipos extremos se convertirán en políticos radicales de izquierda y aun en anarquistas o guerrilleros y hasta en delincuentes comunes.

Al tipo de mexicano con control interno activo, el íntegro, es menos común que los anteriores, parece integrar dentro de sí todas las cualidades de la cultura mexicana, y puede ser obediente, afectuoso y complaciente cuando esto sea lo adecuado, pero rebelde si es necesario.

Lo más interesante es que este tipo se da con la misma frecuencia en las clases altas, medias y bajas, y que sucede lo mismo en mujeres y hombres.

Ya a los doce años estos sujetos presentan las características que la sociocultura mexicana considera ideales: son afectuosos con todos, complacientes y corteses con padres maestros y adultos, menos agresivos e impulsivos que sus coetáneos, más ordenados, disciplinados, limpios, metódicos y reflexivos.

Estos niños son optimistas acerca de la capacidad del hombre para resolver los problemas del mundo, piensan que las metas se alcanzan estudiando y trabajando, están en contra de los compadrazgos y cualquier forma de corrupción social.

Son, además, mas inteligentes, leen mas rápido y con mayor comprensión que su coetáneos, son aplicados y buenos estudiantes. Reúnen, en suma, lo mejor de la sociocultura mexicana y se rebelan a sus defectos.

– El medio social machista y frecuentemente delincuente y corrupto de la secundaria, preparatoria es particularmente difícil para ese tipo de mexicano.

Algunos se convierten en los pocos líderes estudiantiles íntegros, pero la mayoría se aíslan de los grupos y se convierten en buenos estudiantes. Como adultos forman nuestros mejores profesionistas, catedráticos, científicos, empresarios y políticos.

El tipo de control externo pasivo es la cara opuesta de la medalla: es el individuo pasivo, pesimista y fatalista, siempre dispuesto a vender al mejor postor.

Es obediente por conveniencia y por carácter, ¿Será el tipo servil descrito por Octavio Paz? Se desarrolla en el medio machista, violento y corrupto de muchas secundarias y preparatorias y es el que, probablemente, ha hecho de los mexicanos, en general, piensen que toda política es corrupta.

Lo importante de esta caracterología es que por fin se demuestra que hay varios tipos diferentes de mexicanos que resultan de la misma historia-sociocultura mexicana y que, obviamente, los escritores de argumento para el cine, las fotonovelas y la televisión han abusado, presentando con demasiada frecuencia los tipos más negativos de la caracterología mexicana, en los que, por desgracia, han sido ayudados por científicos extranjeros como Oscar Lewis.

– El mexicano integro y el rebelde ante la cultura también existe, lo mismo que el excesivamente pasivo y complaciente pero no necesariamente corrupto y mucho menos violento.

Fuente: Apuntes de la materia Psicología del trabajo de la facultad de contaduría y administración, UNAM

Publicado en Psicología del trabajo

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