Relaciones públicas externas o generales

Suelen denominarse simplemente relaciones públicas, sobreentendiendo su extensión a todos los públicos exteriores a la entidad.

Es importante acotar campos de acción bien determinados y fácilmente aislables:
– Clientes de sexo masculino,
– Residentes en grandes capitales, de edad juvenil;
– Amas de casa, de clase media
– Residentes en municipios de la zona centro.

Sólo de esta manera será posible estudiar satisfactoriamente las características del público con quien debemos relacionarnos.

Lo contrario es no científico, además de generalmente ineficaz. ¡No es posible relacionarse con todo el mundo al mismo tiempo y de la misma manera! Todos tenemos experiencia sobre lo que ocurre cuando se generaliza.

“Voy a ser amable con todo el mundo”, puede ser un loable propósito, pero llamado al fracaso demasiadas veces.

“Voy a ser amable esta tarde con aquellos dos pelmazos que me son tan fastidiosos”: he aquí, en cambio, un proyecto concreto, que puede ser llevado a la práctica con sencillez.

Así, en relaciones públicas, es preciso huir de las generalizaciones. Cada público, cada sector, cada paso, requieren un tratamiento especial.

La campaña de relaciones públicas estará compuesta de toda una serie de actuaciones concretas, debidamente jerarquizadas; ve ahí la necesidad de una planificación y programación muy serias.

Fuente: Apuntes de la materia Psicología del trabajo de la facultad de contaduría y administración, UNAM

Publicado en Psicología del trabajo

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